Se marcha Escribá, llega Velázquez

1 año y 12 días duró el periplo de Fran Escribá en el Real Zaragoza. El técnico llegó en un momento complicado de la entidad y asumió las riendas con el equipo cerca de posiciones de descenso. Llegó, cambió la racha y salvó holgadamente al Real Zaragoza. Este verano trabajó de la mano de Juan Carlos Cordero para confeccionar una plantilla de garantías que llevase al equipo a las posiciones altas de la tabla. Y el inicio fue inmejorable. 5/5 victorias, con quince puntos en las primeras cinco semanas y una comunión entre afición y equipo que nadie presagiaba que se pudiese romper.

Pero llegó la mala racha. Tras el fulgurante inicio, el equipo se cayó por completo. Tan solo una victoria en once partidos y 7 puntos de los 33 disputados han precipitado la marcha del entrenador valenciano. Escribá se despidió en una comparecencia ante los medios y, visiblemente emocionado, aseguró que irá a La Romareda con su abono “a celebrar cosas grandes”. Una manera más que elegante de marcharse, de un entrenador que vino a Zaragoza en un momento muy complicado y que ilusionó después de muchos años a la afición zaragozana, pero que apenas un año después se tiene que marchar ante los malos resultados cosechados.

Julio Velázquez, el sustituto

Para sustituirle llega Julio Velázquez. El salmantino, de 42 años recién cumplidos, es un entrenador con variantes tácticas y un estilo no definido de juego. El mister, ex del Real Betis o Alavés entre otros, se adapta a las plantillas que tiene y a los rivales. Algo que gusta mucho en la dirección deportiva y que ve en él la recuperación de un vestuario que está hundido anímicamente tras ganar tan solo un encuentro en los últimos dos meses.

Velázquez comenzó muy joven y con tan solo 30 años de edad ya dirigía a todo un Villarreal. Aun teniendo al conjunto amarillo en posiciones de ‘playoff’ tras el traumático descenso, decidieron despedirle al término de la primera vuelta. Tras salir del submarino, se enroló en las filas del Real Murcia, al que clasificó para la promoción a primera división con uno de los presupuestos más bajos de la categoría para ser, a posteriori, eliminado por el Córdoba CF.

Su buen año en La Nueva Condomina llamó la atención del Real Betis, también en la categoría de plata, y en noviembre también con los verdiblancos en puestos de promoción fue cesado. Su siguiente aventura sería en Portugal, en Os Belenenses, equipo que cogió con tres puntos de renta sobre el descenso y que lo terminó dejando noveno a doce unidades de las posiciones rojas. El Alcorcón le firmó la temporada siguiente para salvar la categoría en segunda división y, además de llegar a cuartos en la Copa de S.M. el Rey, terminó evitando el descenso con los alfareros. La temporada siguiente también lo hizo, y al término de la misma abandonó el conjunto alfarero. Udinese, Vitoria Setúbal, Marítimo, Alavés y Fortuna Sittard fueron sus últimos equipos, en los que en la gran mayoría peleó por no descender y sólo lo consumaría con el Deportivo Alavés.

Un recuperador de ánimo nato

El perfil de Julio Velázquez es el prototipo de entrenador que recupera los ánimos en vestuarios dañados y que no llevan buena temporada. Por ello, y por su capacidad y versatilidad, se ha decantado Juan Carlos Cordero y la dirección general para sustituir a Escribá. El Real Zaragoza está a tiempo de todo y quieren que Velázquez recupere a una plantilla que es capaz de dar un mayor rendimiento del que ha mostrado hasta el día de hoy.

21 de noviembre, 2023|Deportes|
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