“Si conseguimos resultados como equipo, el trabajo individual se verá más reflejado. La realidad es que en 10 partidos me han expulsado una vez y me he marcado un gol en propia, eso es lo que parece que he hecho hasta ahora, pero yo creo que he dado mucho más y tengo ganas de seguir creciendo”, comenta Fran Gámez en rueda de prensa. El lateral, incluso, se muestra autocrítico porque considera que, a raíz de esa roja en Fuenlabrada, no ha estado tan cómodo sobre el césped. Por ello, quiere volver a su máximo nivel y, además, sumar números porque, como demostró en pretemporada, no solo es capaz de defender o llegar arriba con peligro, también puede hacer goles -como hizo en pretemporada en dos ocasiones- y ayudar en esa faceta, la que más le está costando al equipo aragonés en estas 10 primeras jornadas de campeonato.
Además, reconoce que el equipo necesita una victoria cuanto antes para que ese buen botín que está consiguiendo fuera de casa tenga aún más valor. Y es que los blanquillos todavía no han ganado en su feudo, en La Romareda, donde han ya disputado cinco encuentros, sumando cuatro puntos de 15 posibles. Incluso, tras el partido en La Rosaleda, el Real Zaragoza se ha convertido (junto al Real Oviedo) en el rey del empate -acumula 7- en Segunda División, seis de ellos consecutivos. Para cortar esta dinámica, en la que no pierde pero tampoco gana, los de JIM deben ganar este jueves, en La Romareda, ante la SD Ponferradina. Un equipo que comenzó como un tiro pero que en los últimos partidos ha bajado sus prestaciones y lleva un mes sin conseguir una victoria, aunque se encuentra muy arriba: tercero clasificado. Por ello, para vivir más tranquilo, el Zaragoza debe ganar ante los de Jon Pérez Bolo, salir de abajo y empezar a mirar, de una vez por todas, hacia arriba. Hacia esa famosa ‘pomada’.
Mario Jiménez, redacción Radio Marca.