Apuntes y reflexiones tras el Real Zaragoza – Burgos CF (0-0)

Cuatro claves y reflexiones sobre el empate (0-0) ante el Burgos y la situación del Real Zaragoza:

Esta vez sí, faltó ambición. No lo negó JIM, que salió a pedir perdón en rueda de prensa y a reconocer que “el Real Zaragoza no puede tirar 45 minutos”, refiriéndose a la primera parte. Como si en la segunda hubiera sido muy diferente… Es cierto que dentro de ese problema de actitud también podemos encontrar la falta de aptitud. Si en el Alcoraz hablábamos de la falta de capacidad para generar juego ofensivo, esta vez en la ecuación también ha de tener cabida la no intención para ello. El equipo fue incapaz de generar ocasiones de peligro real más allá del centro lateral y algún encare por fuera, pero tampoco llegó esa rebelión ante el más que plomizo partido que se estaba perpetrando en La Romareda… Nadie se quiso saltar el guión. Nadie quiso reivindicarse en una tarde que apuntaba a ser propicia para ello.

El protagonismo no le sienta bien al equipo. Es una sensación ya confirmada durante la temporada y que no admite debate. Al Real Zaragoza de JIM le sienta mejor ser ese equipo reactivo a lo que proponga el rival. Que sea el que está enfrente el que tenga que asumir riesgos, un atrevimiento que luego hace pagar el conjunto maño. Ejemplos hay para elegir: Girona (1-0), Almería (2-0), Las Palmas (2-1), Éibar (1-0)… Y ejemplos, para mal, también los hay. Simplemente basta con revisar resultados y sensaciones de partido contra equipos de mitad baja de la tabla que ceden la posesión y el control del esférico al Real Zaragoza. Ayer el equipo se enredó en la defensa de tres centrales y dos carrileros del Burgos y ofuscó ideas ya siquiera a la media hora de juego. Se atisbaba tarde complicada de fútbol en el Municipal y se confirmó de inmediato. De hecho cabe aquí recordar que finalmente fue el conjunto visitante el que acabó sometiendo al Real Zaragoza. No solo es que tengas problemas al llevar el dominio, sino que además te lo acaban arrebatando.

De la falta de gol a la de creación. La falta de gol es evidente, los números son rotundos: 33 tantos en 37 jornadas. Pero sería quedarse corto, no ahondar en el problema, el omitir una de las causas de esas escasísimas cifras. La poca falta de generación sumada a la poca calidad definitoria en el remate hacen realidad este preocupante panorama. Ayer el equipo no remató -y las pocas veces que lo hizo, mal-, pero es que ni siquiera llegó a merodear portería rival. Solo a través de centros laterales y alguna arrancada por banda de Borja, en la primera parte, y de Puche y contadas ocasiones Narváez en la segunda. Y los números ahí también son preocupantes: de los 30 centros que puso ayer el equipo blanquillo solo 8 encontraron remate. ¡Solo 8! Es un 27% en acierto a la hora de centrar. Ni jugadas hiladas por dentro, ni acierto por fuera, ni tampoco contraataques -los datos también registran un 0% de contras acabas en área rival-. Así es imposible. Más todavía cuando cuando el rival te plantea una rocosa defensa de tres centrales y tu delantero escogido es el más pasivo a la hora de tener esa movilidad necesaria para romper el puzzle.

La noticia estuvo en el palco con la primera cara nueva. Ayer ya con Raúl Sanllehí -inminente nuevo Director General del club- en la zona noble de La Romareda, el Real Zaragoza cuajó una de las actuaciones más pobres de la temporada en casa. En cuanto a ritmo y en cuanto a ganas de ganar. Y su opinión sobre el partido no puede diferir mucho de lo visto por los 18.000 asistentes ayer. Es imposible. Ahora sí, por si cabía alguna duda, el equipo está en la ya tan manida “tierra de nadie”, a 11 de la promoción y 15 por encima del descenso. De hecho, se queda únicamente a igualar el resultado del Sanse y del Amorebieta la jornada que viene para confirmar su presencia el año que viene en segunda. Será la décima temporada, confirmando la década, en la categoría de plata. Y no es premio menor para cómo estaban las cosas, por ejemplo, en la previa de la visita de Las Palmas a Zaragoza. Eso sí, cuidado con las todavía cinco jornadas -¿de penitencia?- que le quedan al equipo y, sobre todo, a las gradas. A esas a las que les has de vender alguna ilusión de cara al año que viene… Convendría, principalmente por el zaragocismo, intentar no acabar con sensación de que todo es inservible.

25 de abril, 2022|Deportes, Real Zaragoza|
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