Este domingo Jaume Ponsarnau fue destituido como entrenador del Casademont Zaragoza tras su negativa racha de resultados. A esperas de la llegada de un nuevo técnico, será Aleix Durán, hasta ahora ayudante entrenador, quien dirigirá al equipo. Además, Sergio Lamúa, que continuaba vinculado al club, se incorpora al cuerpo técnico.
Jaume Ponsarnau, que tenía contrato de dos años, deja el banquillo zaragozano con un balance pésimo y una situación bastante preocupante. El técnico ha estado al frente de la plantilla en 29 partidos oficiales (23 de Liga Endesa y 6 de la FIBA Europe Cup). En cuanto a la liga regular ha sumado 8 victorias y 15 derrotas. En la FIBA solo consiguió dos victorias y quedaron eliminados tempranamente, sin superar la primera ronda.
La última decepción llegó el pasado sábado, con la derrota frente al Tenerife (62-77), que coloca al equipo en riesgo extremo. Un hecho que el propio Ponsarnau asumió en su última rueda de prensa: «El Casademont es un firme candidato al descenso. De eso se tiene que dar cuenta todo el mundo». Es una realidad, pues a falta de 11 partidos, únicamente una victoria les separa de las posiciones de descenso a la Liga LEB Oro.
La destitución del técnico era un cambio que la afición pedía a gritos desde hace semanas. Los seguidores rojillos estaban muy descontentos con su gestión y en el partido frente al Tenerife lo demostraron con una pitada y gritos de “vete ya”.
Desde luego, está siendo una temporada de desilusiones y de continuos batacazos para los zaragozanos. Ahora, el único objetivo es sellar la permanencia, sea quien sea el nuevo entrenador.