El Zaragoza, obligado a ganar en el primer match-ball para JIM

Nueve empates consecutivos y, por ende, nueve partidos sin ganar. Un día más, el Real Zaragoza vuelve a estar obligado a sumar una victoria, y es que ya el rival o la forma de conseguir los tres puntos es lo de menos porque las jornadas pasan y los de JIM se encuentran en zona descenso. La cita de hoy, en El Plantío ante el Burgos, aún es más importante todavía tras la situación actual del equipo y también del técnico, que está ante su primer match-ball desde que llegó a la capital aragonesa. Y lo hará, además, sin dos piezas clave: Valentín Vada, intocable en el centro del campo y pichichi del equipo, y Juanjo Narváez, su atacante referente. La temporada pasada, JIM llegó al equipo cuando nadie quería y lo salvó de un descenso que parecía cantado pero, tan solo unos meses después de ese milagro, una derrota en El Plantío podría dejarle con pie y medio fuera. Por ello, sus pupilos deben sumar los tres puntos para respirar y empezar a vivir con más tranquilidad.

Y es que lo de esta noche no es un partido más, ni para unos ni para otros. Porque los de Julián Calero llegan al encuentro tras la contundente derrota del pasado lunes en Tenerife (4-0) y la imagen demostrada, que fue la peor de una temporada en la que han competido y dificultado a todos sus rivales. De ahí su posición en la tabla, decimoquinto con 16 puntos y tres por encima descenso, que precisamente lo marca el cuadro blanquillo, tras un gran inicio de curso en el que su fiabilidad defensiva, la cual perdieron en el Heliodoro, ha sido imprescindible. Ganar o ganar, ese debe ser el resultado del Real Zaragoza en una noche en la que debe haber un punto de inflexión para cambiar la situación en esta semana, que es clave tanto para el equipo como para el entrenador. Porque una victoria lo cambia todo.

Mario Jiménez, redacción Radio Marca.

4 de noviembre, 2021|Deportes, Real Zaragoza|
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