El Casademont Zaragoza retoma la dinámica de la competición después de tres semanas sin Liga Endesa. Primero, debido al parón por la Copa Del Rey, y después, por las ventanas de las selecciones internacionales. Pero no ha sido un periodo de descanso dentro del club a nivel interno, pues justo antes de estos días, ha aterrizado un nuevo director deportivo. Además, siguen rondando las dudas acerca del técnico, Jaume Ponsarnau, tras unos resultados irregulares y las declaraciones de Toni Muedra, en las que aseguró que su continuidad dependía de los próximos partidos. Con un entrenador en la cuerda floja, los rojillos buscarán la victoria contra Gran Canaria el domingo (20:00h.).
La cita será contra uno de los equipos que más ex contiene de la disciplina zaragozana. Empezando por la plantilla, los grancanarios poseen en sus filas a jugadores que tuvieron muy buen papel en el Príncipe Felipe, Dylan Ennis y Nico Brussino. Además, su actual director deportivo, también estuvo en la capital maña, Willy Villar. Será un reencuentro con viejas figuras, en el que tampoco fallará su entrenador, Porfirio Fisac. El técnico ha marcado la previa por sus palabras en Aragón Deporte: “”No es que me imagine que volveré a Casademont, es que estoy convencido de ello. Primero, porque creo que hay una gran afinidad con el club en la forma de pensar. Y segundo, porque cuando uno es feliz con alguien o con algo no debe dejarlo durante mucho tiempo fuera o separado”.
En lo que se refiere a lo meramente deportivo, el equipo busca un rumbo. El Casademont se encuentra en una posición intermedia, con un colchón sobre el descenso, pero lejos de las posiciones altas. Una situación que se puede ver hasta favorable, pues dependen plenamente de ellos mismos para reconducir una dinámica irregular a resultados más positivos que los lleve a las zonas altas.