Esta mañana se ha presentado en El Meli del Tubo la nueva red de sensores de CO2 que miden la calidad del aire en 50 establecimientos de la zona. Estos aparatos de la empresa Libelium los implanta la Asociación de El Tubo de Zaragoza, con el objetivo de que los clientes vuelvan a sentirse seguros en los bares.
Carmen Herrarte, consejera de Economía, Innovación y Empleo, Jesús Estrada, Director de Marketing de Libelium y Augusto Forniés, Vicepresidente de la Asociación de Empresarios y Hosteleros de El Tubo, han detallado y explicado el funcionamiento de estos sensores.
Jesús Estrada aclaraba los pasos a seguir desde su empresa. Primero, se agrupa toda la información recogida por los diferentes sensores en los 50 establecimientos y todo eso se manda a una nube en la que se analizan los datos y se publica en la web del Tubo.org. En esta los ciudadanos pueden comprobar el estado del aire de cada bar y así, acudir sin miedo a tomarse algo.
El Tubo es un atractivo turístico de Zaragoza y por eso el Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido implantar esta tecnología. La consejera incide en que desde la institución siempre han apostado por la ciencia y han luchado por la regulación de la calidad del aire. Además, se dirige al Gobierno de Aragón para pedir que no vuelva a cerrar la hostelería sin base científica. “El derecho a la salud, el derecho al trabajo y a la propiedad son compatibles”, concluía Herrarte.
Por último, Augusto Forniés mostraba su satisfacción por el proyecto y espera que de esta forma la asistencia a los bares vuelva a ser como en 2019.