La victoria como rutina

El equipo entrenado por Porfirio Fisac doblegó al PAOK (86-76) en el Pabellón Príncipe Felipe y aseguró la ventaja de campo para su cruce de octavos de final. Encadena cinco triunfos seguidos entre todas las competiciones y otros tantos en la Basketball Champions League. 

Foto: SportAragón

El conjunto aragonés comenzó mandando desde el inicio gracias a su buen movimiento de balón y acierto desde el triple, llegando a poseer un +12 en el primer cuarto, aunque la renta al término del mismo acabase siendo de tan solo cinco puntos (23-18).

En el inicio el tanteo siguió apretado y PAOK aprovechó la ausencia de un pívot puro en pista durante la mayor parte del mismo para hacer daño en la pintura de la mano de Sarikopoulos, llegando incluso a colocarse por delante en el marcador. Sin embargo, una gran recta final de parcial de Carlos Alocén permitió irse a los aragoneses con una mínima ventaja al descanso (45-42).

Tras volver de vestuarios, llegaría el momento del despegue definitivo. Nico Brussino se puso el disfraz de líder y desatascó el encuentro, prolongando un momento muy dulce a nivel personal (acabó el partido como máximo anotador del mismo con 18 puntos). Desde entonces y pese a la buena racha de Bobby Brown en el cuadro visitante, el triunfo jamás peligro. Una victoria más, objetivo cumplido y un nuevo reto en el horizonte: el sábado, de nuevo en el Príncipe Felipe, ante UCAM Murcia.