¿En qué medida ha influido el deporte en la gamificación o en las características competitivas del juego online?

Desde la edad infantil, en el ámbito escolar se nos incide acerca de la importancia del deporte para el desarrollo a todos los niveles. La máxima “mens sana in corpore sano” no está en latín por casualidad: desde la antigüedad se ha tenido claro que el cuerpo debe ser estimulado como parte de una vida saludable. Sin embargo, hoy el deporte es mucho más que una manera de mantener un buen tono muscular o una mente ordenada. Se ha convertido en una afición, sea para practicarlo o para consumirlo como espectador. Se ha convertido también en un negocio que genera otros negocios derivados como el mercado de fichajes, los derechos de emisión o las apuestas deportivas. Y además, se está convirtiendo, cada vez más, en un referente y modelo en cuanto a su formato, con una aplicabilidad cada vez más palpable en diferentes sectores.

Los sistemas de ligas, campeonatos, puntuaciones, clasificaciones, competiciones… ya no sólo están siendo usados en materia deportiva. Desde hace ya prácticamente una década se habla del concepto de “gamificación” a través del cual se logra la cooperación, el interés y la motivación de una persona o grupo de personas en pos de un objetivo. Tal vez realizar diversas tareas relacionadas con el cuidado personal, los estudios o el desarrollo de tareas domésticas es más divertido o más sencillo si le otorgamos un formato en el que completar pequeños objetivos sea recompensado con condecoraciones, o si competimos con otras personas con las que compartamos ese objetivo. Por ejemplo seguir una dieta y compartir nuestros progresos en una red social específica, comparándonos con otros, aumenta la motivación por la misma. Sistemas de banca online como Evo Banco han creado una herramienta para comparar nuestra salud financiera con la de otros usuarios en una especie de competición en la que sencillamente cada uno ganará por el mero hecho de tratar de hacerlo mejor que el resto, en una competitividad sana y heredada del mundo deportivo. Estos formatos de competición y logro de emblemas lo estamos viendo también en la educación infantil con las tareas que los niños deben completar a lo largo del día (deberes, higiene, tareas del hogar).

También es inevitable hablar de cómo el formato de competición y ligas se ha trasladado al mundo del juego online y los videojuegos. Los deportes electrónicos o esports no son sino la extrapolación de las competiciones deportivas a otro tipo de juegos, sean estos de simulación deportiva, rol, batallas por turnos o RPG. En los esports es mucho más evidente la influencia de los formatos de competición deportiva, pues cuentan ya con su propio mercado de fichajes, sus derechos de emisión de las ligas y campeonatos más importantes a nivel internacional e incluso las apuestas sobre quién ganará una determinada liga. Pero más allá de este tipo de videojuegos, este sistema de competición se está llevando, además, al mundo del casino online. Ya el poker lleva años celebrando torneos, campeonatos, circuitos y series a escala internacional, y de hecho es considerado por muchos como un deporte mental. Mucho se ha visto en prensa que futbolistas y deportistas famosos de otras disciplinas se han pasado al poker o lo compaginan con su actividad profesional, resaltando las similitudes entre ambas actividades, sobre todo en cuestiones estratégicas. Beckham, Ronaldo, Nadal, Piqué, son sólo algunos de los nombres que más han sonado en este sentido.

Más allá del poker, otros juegos de casino que no se parecen en nada a los deportes han decidido buscar la manera de añadir este reclamo de competitividad para hacerse con el interés de jugadores para los que ganar a nivel individual no es suficiente, para aquellos que disfrutan ganando a otros, compitiendo, clasificándose en un listado. Así es como han surgido las carreras de slots. ¿Quién diría que una tragaperras virtual, una máquina que copia en parte lo que seguimos encontrando en numerosos bares y en las que solemos encontrar a individuos, podría adoptar un formato de competición? 888 ha encontrado la manera de que esos individuos jueguen sus partidas pero compitiendo con otras personas en una carrera contrarreloj, con una fecha en el calendario, como jugar una partida de pádel, sólo que en este caso, no sólo iremos viendo en tiempo real nuestra posición en la clasificación, sino que sabremos que podemos llevarnos un premio en metálico. Para algunos, de hecho, esto será lo de menos porque lo que buscan es esa adrenalina de tratar de ganar a otro.

Las competiciones, no obstante, no sólo han estado históricamente ligadas a entornos deportivos. Claro que han existido concursos y certámenes en muchos otros sectores: la literatura, la música o el cine (en general, las artes) han propiciado también un ambiente de competición, más bien como algo secundario, para premiar las mejores obras y proyectos. La diferencia radica en que en el deporte, y cada vez más en el mundo del juego, el objetivo es inicialmente competir. Disfrutando, eso sí, en el proceso, pero inconcebible, de una u otra manera, ya sin este componente de rivalidad y autosuperación tan propio del mundo deportivo.

14 de febrero, 2020|Deportes|